lunes, 29 de abril de 2013

La convivencia con un samurai


A Prue le costó mucho explicar por qué era tan importante que su amigo Haruto, que llevaba una especie de disfraz de samurai cuando le conocimos, viviera con Matt y conmigo. Empezó a contarnos una historia rocambolesca pero se lió unas tres veces, y lo único que acabé entendiendo fue que su amigo estaba mal de la cabeza y que su terapeuta le había recomendado que se vistiera de japonés de época porque… bueno, de eso tampoco me enteré, pero llegados a ese punto de la historia, tampoco estaba seguro de querer enterarme. El caso es que yo me habría negado, pero el dueño del ático es Matt, y entre que es un pedazo de pan y que no se entera de la mitad de las cosas, acabó aceptando a Haruto en el tercer dormitorio libre.

Las cosas se han puesto bastante raras desde entonces.

Para empezar, el tal Haruto tenía unas costumbres bastante raras, dejando aparte su estilo de ropa, el hecho de que llevase una katana a todas partes y que no pareciese tener ni idea del funcionamiento de… nada, en realidad. Quería preguntarle a Prue de dónde había sacado a aquel tío (a fin de cuentas, ella fue quien le trajo), pero de repente no la encontraba por ninguna parte, y eso que antes era llamar al ascensor y toparme con ella. Acabé desistiendo ante el peligro creciente de encontrarme con Synnöve, algo para lo que no estaba preparado ni de lejos. Acabé enfrascándome personalmente en el proceso de conocer mejor a Haruto para ayudarle a integrarse, aunque al principio me daba un poco de miedito.

La verdad es que la historia que me contó, de que Leah, la amiga de Prue, le había liberado de un encantamiento que le había mantenido atrapado durante siglos, no me daba mucha confianza. En su cordura, se entiende. Acabé asumiendo que estaba realmente sonado, tal y como Prue había asegurado. Sin embargo, hubo una serie de pequeños detalles que comenzaron a hacerme cambiar de opinión. Había frases, comportamientos, costumbres, que, cuando me informé, me di cuenta de que eran auténticamente japoneses del siglo XVII. Empecé a observarle con más detenimiento de una manera bastante poco discreta y acabé llegando a la conclusión de que la historia del propio Haruto tenía más consistencia que la de Prue, aunque ésta fuese mucho más verosímil. Una vez le pillé intentando practicar uno de sus hechizos, sin mucho éxito. Creo que eso le frustró, así que intenté animarle enseñándole a jugar a videojuegos, que es lo que hago yo cuando estoy de bajón. Su reacción fue sencillamente genial, tanto por la propia tecnología en sí como por la idea de que fuesen productos japoneses. Claro que, igual empezar con Catherine no fue una buena idea… Nunca había visto ruborizarse tanto a un hombre adulto.

Desde que asumí su verdadero origen, echar una mano a Haruto a adaptarse al siglo XXI está siendo menos complicado. Sigue resultándole difícil asimilar ciertas cosas, como que las mujeres trabajen o que los coches anden, pero está aprendiendo a cocinar y a veces incluso hace bromas que incluyen la cultura popular. Es más, está enganchándose peligrosamente a Cómo conocí a vuestra madre. Mi próximo objetivo es conseguir que se vista como una persona normal para que pueda salir a la calle sin que parezca que está haciendo cosplay.

         Aunque lo veo difícil.

10 comentarios:

  1. Hola, que historia tan interesante, si que hay personas como Matt, no conozco a ningún Haruto, y no sé qué haría, nuestra sociedad es tan cambiante, pobre, más le vale irse adaptando. Besos, haber cuando t pasas por mi blog.
    masqueunabarbie.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por tu comentario! Le echaré un vistazo ;)

      Eliminar
  2. Hola estoy comenzando con las muñecas y con el blog y estoy curioseando diferentes blog que voy conociendo por otros y me tope con el tuyo que me parece muy original con lo que si no te importa me quedo por aqui. El mio es sobre nancy espero no te importe que sea de diferente muñecas y tema.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por tu comentario! Es un honor que te guste mi blog, yo también visitaré el tuyo.

      Eliminar
  3. Jajaja Pobre Haruto! Este mundo está demasiado alejado del que él conoce. Y acabará más trastornado si hace caso a los consejos de Barney.

    Un saludo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por tu comentario! Como bien dices, a Haruto todo le resulta demasiado ajeno. ¡Esperemos que se adapte poco a poco!

      Eliminar
  4. Hola, no me extraña que Haruto tenga problemas para adaptarse a este siglo. Los avances son muy rápidos. Seguimos en contacto

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por tu comentario! Tienes toda la razón... pero creo que acabará consiguiéndolo ;)

      Eliminar
  5. jajajajajajaja, buenísima historia!! Me supongo quien es Haruto, de hecho creo que tengo una copia suya danzando por mi estantería desde el pasado verano, esperando que le haga una presentación decente junto con su preciosa pareja. Así que parece que el encantamiento de Leah ha sido bastante fuerte jejeje. De nuevo mis felicitaciones, siempre disfruto muchísimo leyendo tus historias, son geniales! Besitos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por tu comentario! Olvidé añadir la presentación de Haruto a la columna de la izquierda, pero gracias a tu apunte lo haré. ¡Estoy deseando leer lo que nos cuentas de tu Ken Japan!

      Eliminar