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viernes, 29 de mayo de 2020

Más compras recientes en Etsy

¿Recordáis que hace unos días os dije que no habían llegado todavía todas mis compras recientes en Etsy? Por suerte puedo cerrar mayo con ellas en mano para enseñaros cuáles son. Además esta entrega es muy especial porque para variar tenemos chicos desfilando con algunas de estas prendas. ¿Queréis verles? ¡Seguid leyendo!


Evan es uno de los chicos veteranos de Dolls Crazy House y el único que ha recibido un cuerpo articulado... de momento. Aquí le veis combinando sus vaqueros y calzado originales con una de mis compras más recientes, la cazadora bomber con bordados de MomoMoonDolls, y una del año pasado, la camiseta de TheConfusion83.


La cazadora es simplemente espectacular. Está hecha con tanto detalle que cuesta creer que no es una pieza original de fábrica de Integrity Toys (de Mattel no, porque... la calidad de Mattel de un tiempo a esta parte... madre mía qué triste). La tienda ofrece varios colores, cada uno con un diseño diferente, y como podéis ver yo me hice con una negra con un bordado de dragones chinos en verde.


Al recibirla me alegré de haber elegido un diseño más bien unisex, ya que es bastante grande y en mi opinión le queda mejor a Evan que a las chicas, pero trataré de combinarla con ropa de chica en el futuro.


El segundo modelo es Alfonso, que lleva unos pantalones que compré hace una eternidad para figuras de acción, su calzado original, camiseta de TheConfusion83 y otra de mis compras recientes, una cazadora vaquera de Sol_Christina.


Quienes sigáis esta joven sección sabréis ya de mi devoción por esta creadora rusa. Sus piezas de lencería me enloquecen pero en mi última compra decidí invertir un poco de dinero en vestir a los chicos, porque tengo varios pero no les hago suficiente caso. Esta cazadora tan amplia le sienta como un guante a Alfonso y estoy encantada de haberla comprado.


Las últimas fotos tienen como modelo a Fran y muestran piezas también de Sol_Christina aunque me pasé con la exposición y quedaron demasiado claras (titular de El Mundo Today: Obsesa de la luz en Europa del Norte se carga fotos y las publica de todas formas), así que por desgracia los colores no hacen justicia a las piezas originales.


¿Y cuáles son, os preguntaréis? Pues aunque en conjunto resulta de lo más discreto, Fran lleva un body, liguero con sus medias y pulsera de nuestra creadora de Etsy, mientras que la falda y el bolso son Barbie Collector, los botines son Stardoll y los pendientes son Integrity Toys.


Por una vez compré las piezas a Christina pensando en su uso como prendas exteriores. Además tengo otras medias suyas y quedan fenomenal, así que el liguero independiente me va a venir de maravilla.


Aunque he retocado la luz y el contraste en las fotos no se aprecia bien el tono fucsia tan bonito en las fotos, pero si me seguís en Instagram veréis fotos en las que se aprecia mejor.

¡Un besito!

miércoles, 26 de abril de 2017

El pasaporte que siempre había querido (parte 2)

¡Continúo enseñándoos el set Pink Passport exclusivo de Toys R Us! 

La primera modelo de esta segunda parte es Sylvia, que lleva el vestido con estampado de puntos y el bolsito color verde agua.



Los otros dos complementos, los zapatos y la pamela, no son originales del set. Los zapatos Playline normales suponen una dificultad para sus pies, así que tuve que ponerle una talla más, y la pamela Basics me pareció que le quedaría muy bien.


La siguiente modelo es Synnöve, que posa con su novio Evan. Ella se ha llevado el gato al agua con el vestido, cinturón, bolso y zapatos del set.



Aunque los complementos le dan un aspecto elegante, la verdad es que el vestido es bastante sport.


El tercer puesto corresponde a la hermana de Synnöve, Pam, que viste camiseta a rayas, falda de terciopelo morado, collar dorado y sandalias con tacón también moradas.



Aunque venían combinadas así en el set, lo cierto es que son prendas muy dispares. La camiseta es muy noventera y me recuerda a mis años con la Súper POP, mientras que la falda es bastante elegante. El conjunto resulta un poco incongruente, pero las prendas van a tener un papel fantástico en combinaciones futuras.



La siguiente modelo es Heaven, luciendo unos pantalones de color rosa, una camiseta blanca, zapatos negros y una graciosa diadema con orejas de gato. Como no llegué a comprarme el set de accesorios negro y rosa en el que venía una muy parecida, me ha alegrado verla en el set Pink Passport.



Cuando abría el set estaba segura de que pantalón y camiseta estaban cosidos, así que me alegré una barbaridad cuando comprobé que no era así. ¡Más posibilidades para combinar en el futuro!


Nos acercamos al final de la mano de Tabitha, que luce el conjunto veraniego del set: bañador, falda y gafas de sol. Las sandalias y el bolso son de ropa Fashionistas de años anteriores.




Lo que más me gusta de este conjunto son... las gafas, si os soy sincera, porque hacía tiempo que quería unas con ese molde. Las demás prendas también me gustan, no os creáis que no... Y la falda, a diferencia de otros sets con bañador, es reutilizable fuera del estilo piscinero.


Y finalmente, me he reservado para el último lugar mi vestido preferido del set, que luce Sabrina, acompañada por la pulsera del mismo set y unas sandalias Collector.


Desde la primera vez que vi este set en Internet me llamaron la atención estos flecos tan chulos. Me encanta ese rollo de vestido de largo-pero-no, y es perfecto para una artista del mundo del espectáculo como Sabrina... ¡Estoy deseando hacerle todas las fotos posibles!


En resumen, el set Pink Passport es tan genial como parece. Tiene un montón de prendas diferentes que os van a dar mucho juego si decidís haceros con él. 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Nosotros también nos merecemos un cuerpo mejor

A ver, a ver, ¿se me oye? Tengo que aprovechar que nuestra Landlady no está, porque al parecer aquí tiene que hacérselo uno todo... Bueno, los chicos del edificio, al menos. Ah, por cierto, soy Evan.


Me ocupo de presentarme yo mismo porque en Dolls Crazy House los seis hombres que somos estamos completamente sometidos y pintamos bien poco. Las chicas tienen sus sesiones de fotos, sus fiestas y sus eventos y los demás aquí estamos... Por eso me he encargado yo mismo de presentar mi cambio de cuerpo, porque al parecer POR FIN alguien se ha decidido a proporcionarme unas articulaciones decentes.


El donante ha sido Finnick de Los Juegos del Hambre, y por poco fue el cuerpo a parar a Matt...


Afortunadamente, el hecho de que Synnöve sea también articulada ha pesado para que al final me haya llevado yo el gato al agua.


Todo el mundo sabe en Dolls Crazy House que tener un cuerpo articulado es una de las claves para aparecer en las sesiones de fotos que prepara nuestra Landlady. Los tíos hemos estado bastante dejados de lado en ese aspecto, pero aspiro a cambiar un poco las cosas en ese sentido. Ya sé que no soy el primero... pero pienso darle el coñazo a Ms Landlady para que me deje aparecer en plan acaramelado con Synnöve lo máximo posible.


En este plan, vaya.


Hay que decir que mi nuevo cuerpo venía con un chándal que añade algo más a nuestro escueto vestuario. Porque en esta casa, los hombres, además de ser pocos, tenemos lo esencial.


(Looking good, looking good)


Lo del chándal viene a que ahora puedo ir a hacer deporte con Synnöve y mirar mal a los demás tíos del gimnasio mientras corro a su lado.


Y no dejo que coja frío porque soy un caballero, claro.


Mi nuevo cuerpo tiene otras ventajas. Una de ellas es que puedo llevar ropa playline. Algo justita, eso sí, pero al parecer los Ken de hoy en día son bastante esmirriados. Pero al menos puedo lucir decentemente una camisa a cuadros para una cita con mi novia.


En definitiva, el cambio ha sido para mejor.


¿Qué será lo próximo? ¿Renovación de vestuario? ¿Apariciones en Quince minutos con?


No puedo esperar a descubrirlo. Pero antes... un beso.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Citas relámpago

¿Os acordáis de lo tristones que estaban el mes pasado Matt y Evan por tener que dejar a sus novias? Durante esa noche de chicas, Darcy planeó con ayuda de Rosie y Shania unas citas sorpresa para tratar de animarles.

En primer lugar, emparejó a Matt con Valentina.


Aunque ninguno de los dos tenía muy claro aquel encuentro, un largo paseo por el parque les descubrió que tenían en común mucho más de lo que habían pensado en un principio.


Ésta es la última foto que Valentina subió a su Instagram antes de, se rumorea, pasar el resto del día y parte de la noche con Matt... ¡¿Habrá sucedido algo entre estos dos?!

La segunda pareja la formaron Evan y Bobbi.


Ellos salieron por Notting Hill, donde tomaron unos gofres, vieron tiendas y acabaron recalando en un pub. A ellos les pasó justo lo contrario que a Valentina y Matt: todos creíamos que iban a encajar enseguida, y en cambio, no acabaron de gustarse. De hecho, los dos volvieron a casa un poco aburridos.

Al menos le sacaron un poco de jugo a los últimos días sin lluvia antes de que Londres empezase a dar a sus visitantes un poco de aquello por lo que es tan conocida.

lunes, 29 de abril de 2013

La convivencia con un samurai


A Prue le costó mucho explicar por qué era tan importante que su amigo Haruto, que llevaba una especie de disfraz de samurai cuando le conocimos, viviera con Matt y conmigo. Empezó a contarnos una historia rocambolesca pero se lió unas tres veces, y lo único que acabé entendiendo fue que su amigo estaba mal de la cabeza y que su terapeuta le había recomendado que se vistiera de japonés de época porque… bueno, de eso tampoco me enteré, pero llegados a ese punto de la historia, tampoco estaba seguro de querer enterarme. El caso es que yo me habría negado, pero el dueño del ático es Matt, y entre que es un pedazo de pan y que no se entera de la mitad de las cosas, acabó aceptando a Haruto en el tercer dormitorio libre.

Las cosas se han puesto bastante raras desde entonces.

Para empezar, el tal Haruto tenía unas costumbres bastante raras, dejando aparte su estilo de ropa, el hecho de que llevase una katana a todas partes y que no pareciese tener ni idea del funcionamiento de… nada, en realidad. Quería preguntarle a Prue de dónde había sacado a aquel tío (a fin de cuentas, ella fue quien le trajo), pero de repente no la encontraba por ninguna parte, y eso que antes era llamar al ascensor y toparme con ella. Acabé desistiendo ante el peligro creciente de encontrarme con Synnöve, algo para lo que no estaba preparado ni de lejos. Acabé enfrascándome personalmente en el proceso de conocer mejor a Haruto para ayudarle a integrarse, aunque al principio me daba un poco de miedito.

La verdad es que la historia que me contó, de que Leah, la amiga de Prue, le había liberado de un encantamiento que le había mantenido atrapado durante siglos, no me daba mucha confianza. En su cordura, se entiende. Acabé asumiendo que estaba realmente sonado, tal y como Prue había asegurado. Sin embargo, hubo una serie de pequeños detalles que comenzaron a hacerme cambiar de opinión. Había frases, comportamientos, costumbres, que, cuando me informé, me di cuenta de que eran auténticamente japoneses del siglo XVII. Empecé a observarle con más detenimiento de una manera bastante poco discreta y acabé llegando a la conclusión de que la historia del propio Haruto tenía más consistencia que la de Prue, aunque ésta fuese mucho más verosímil. Una vez le pillé intentando practicar uno de sus hechizos, sin mucho éxito. Creo que eso le frustró, así que intenté animarle enseñándole a jugar a videojuegos, que es lo que hago yo cuando estoy de bajón. Su reacción fue sencillamente genial, tanto por la propia tecnología en sí como por la idea de que fuesen productos japoneses. Claro que, igual empezar con Catherine no fue una buena idea… Nunca había visto ruborizarse tanto a un hombre adulto.

Desde que asumí su verdadero origen, echar una mano a Haruto a adaptarse al siglo XXI está siendo menos complicado. Sigue resultándole difícil asimilar ciertas cosas, como que las mujeres trabajen o que los coches anden, pero está aprendiendo a cocinar y a veces incluso hace bromas que incluyen la cultura popular. Es más, está enganchándose peligrosamente a Cómo conocí a vuestra madre. Mi próximo objetivo es conseguir que se vista como una persona normal para que pueda salir a la calle sin que parezca que está haciendo cosplay.

         Aunque lo veo difícil.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El final del verano

Aunque yo personalmente prefiero el frío, a algunos de estos chicos les da verdadera pena que se acabe el verano. Evan es uno de ellos, y ha decidido disfrutar del buen tiempo mientras dure... Que ya sabemos que el clima es bastante malo en Londres.




Son pocos los conjuntos playline para Ken que realmente me gustan, pero el sombrero de éste me conquistó. ¡Yo quiero uno igual!

sábado, 26 de mayo de 2012

Sabrina Superstar


Cuando Matt me dijo ayer que íbamos a vivir con una estrella del pop, escupí los cereales que estaba comiendo. Literalmente. Es decir, ya vivimos en una casa llena de chicas guapas, y ahora viene otra más, que además es… bueno, famosa. Muy famosa, porque algunas de nuestras vecinas ya salen en las revistas, pero Sabrina Mangano está a otro nivel. Todavía recuerdo a mis padres discutiendo cómo iban a ocultar de mi inocencia adolescente la indecente portada de Una giornata particolare cuando pensaban que aún no había vuelto del instituto. Claro que, después de eso, mis amigos y yo fuimos al centro comercial a mirar esa incendiaria portada, sólo a mirarla. De hecho, no conozco la letra de una sola de sus canciones, aunque puedo tararear un single o dos. Son canciones muy pegadizas, después de todo. Y ahora, esa chica va a vivir con nosotros. Todavía estoy alucinando.
—¿Cuándo se instala? —Le pregunté a Matt.
—No lo sabemos seguro —respondió—. Un día de éstos. Ya han empezado a traer sus cosas.
Menos mal que me lo dijo él, porque yo ni me enteré. Es lo que tiene vivir en el ático: nunca ves pasar a nadie por la escalera.

Cuando salí de casa esta mañana camino de la Escuela, me pasó una de esas cosas que suceden a veces: no piensas nunca en algo, alguien te lo menciona y entonces aparece por todas partes. En el autobús sonaba una de sus canciones, las dos chicas que iban sentadas detrás de mí cotorreaban acerca del modelito que llevó en no sé cuál gala que hubo el viernes pasado y justo en la parada que hay delante de la Escuela habían colocado un cartel publicitario de una marca de maquillaje en la que sale ella lanzando un beso a la cámara. Como las cosas sigan así cuando se venga a vivir al edificio, voy a acabar con sobredosis de Sabrina Mangano.
De hecho, voy pensando en eso cuando entro en clase, y apenas he soltado la mochila cuando me asalta James:
—Tío, ¡no sabes lo que me he comprado!
Enarco una ceja, sin reprimir una sonrisa divertida.
—Pues claro que no —contesto.
Como respuesta, James se limita a balancear un ejemplar de la revista GQ delante de mis narices. En la portada aparece Fernando Torres, y le miro con cara rara:
—¿Debería emocionarme?
James chasquea la lengua:
—Tú y tus mundos de yuppie. Mírala y llora.
Pasa con presteza las páginas de la revista hasta llegar a una foto a doble página en la que sale (cómo no) Sabrina Mangano.


—“Sabrina Mangano se lo quita todo” —sisea, triunfal, como si la hubiera convencido él mismo.
—“Menos los zapatos” —completo la frase. Le miro de reojo antes de señalar—. Pero si no se le ve nada.
—Bueno, así deja más a la imaginación —protesta James.
Si le digo que voy a vivir bajo el mismo techo (comunitario) que su diosa, se muere. Y no creo que a Ellen, que por cierto, hoy no ha venido a clase, le haga mucha gracia.
—¿Qué estáis mirando?
O a lo mejor sí que ha venido.
—Evan me está enseñando una revista que se ha comprado —suelta James con descaro, antes de que pueda reaccionar. Será capullo—. Tío, lo que a mí me interesa es la sección de coches.
Ellen se asoma por encima de mi hombro y claro, ve la foto. Me lanza una mirada cargada de censura, pero por suerte me conoce lo bastante, y a su novio también, como para decir en voz alta:
—Bueno, cuando acabes de mirar los zapatos de tacón puedes devolvérsela a mi chico.
James corre tras ella tratando de excusarse, y antes de que entre el profesor aprovecho para pasar la página y fingir no mirar la siguiente foto mientras leo los párrafos resaltados de la entrevista.


La verdad es que ahora me gustaría leérmela con más calma. No soy ningún especialista en Sabrina Mangano, así que desconozco los detalles del robo en su casa y todo eso, aunque sé que hubo mucho lío. Normal, a mí tampoco me haría gracia si entrara un desequilibrado en mi cuarto y se pusiera a husmear entre mis cosas.


El profesor entra en el aula y nos colocamos todos en nuestros sitios. Apenas tengo tiempo de echarle un vistazo a la última foto cuando me quita la revista:
—Señor Jameson, ¿le importa dejar a las macizas para sus ratos de ocio?
—Esto… —balbuceo, cortado. Toda la clase me está mirando y noto cómo me pongo colorado hasta las orejas.
—Se la devolveré cuando termine la clase —le echa una ojeada antes de cerrarla—. O mañana, quién sabe.
Oigo risitas a mi espalda, y no necesito volverme para saber que se trata de James.


Al final me quedo en la Escuela hasta bien entrada la tarde, ya que le dejo a James las explicaciones si quiere recuperar su revista (y quiere, claro que quiere), pero tengo pendiente un trabajo, así que paso unas horas en la biblioteca, haciendo fotocopias y demás. Cuando vuelvo al apartamento, falta apenas una hora para la hora de la cena. Matt se ocupa de todo, y por lo general no es quisquilloso con los horarios, pero como está muy implicado en el proyecto en el que trabaja ahora, seguramente estará liado hasta medianoche, y hace un descanso para cenar. Aprieto el paso para que no me pille el toro y dejo que la puerta del portal se cierre tras de mí, pero no la oigo. Cuando me doy la vuelta, me topo con un rostro que ha estado persiguiéndome todo el día.


Sólo que ahora está vestida.
—Éste es el número 34 de la calle, ¿verdad?
—S-sí —respondo.
—Soy la nueva vecina —me estrecha la mano—. Puedes llamarme Sabrina.
Oh, Dios. Puedo llamarla Sabrina.

martes, 31 de enero de 2012

Distracciones en los estudios


No me doy cuenta de que estoy solo en casa hasta que hago un alto en mis problemas de Cálculo para buscar algo de comer. Matt ha salido por ahí con Alyssa, al cine según la nota que me ha dejado en la nevera. Ya me veo cenando una pizza congelada mientras veo reposiciones de CSI Miami cuando suena el timbre. Me pregunto interiormente si esperaba Matt visita, y lo cierto es que me quedo un poco a cuadros cuando abro la puerta y veo al otro lado a Prue, Synnöve y Clary. Como Prue es hermana de Alyssa, lo primero que se me ocurre es:
—Alyssa no está aquí. Matt y ella han salido.
—Sí, ya lo sé, han ido al cine —dice con desparpajo. Su expresión se vuelve más comedida al decir—. Estábamos estudiando y se nos ha ocurrido que tú también debías estarlo, así que se nos ha ocurrido que podíamos cenar juntos.
Bueno, no es mala idea.
—Claro —me hago a un lado para invitarles a entrar.
Ellas pasan hasta la cocina, literalmente. Han hablado de cenar, pero no traen nada, lo cual me hace pensar que si planeaban saquear nuestra nevera, se van a llevar un buen chasco. Somos tíos, vivimos al límite.
—¿No tienes nada de comer? —Pregunta Prue ante la evidente falta de provisiones.
—Podríamos pedir comida china o algo así —propone Clary.
—Tengo por ahí un folleto —comento.
Me escabullo hasta mi cuarto y revuelvo los cajones hasta dar con el famoso papelito del restaurante que hay dos manzanas más abajo, rogando interiormente que las chicas no hagan aquello a lo que están predispuestas genéticamente, es decir: husmear. Tengo la habitación hecha un desastre. Por suerte, cuando vuelvo a la cocina, están las tres sentadas ahí, muy modositas.
—Bueno, ¿qué vamos a tomar? —Pregunto—. ¿Cuántos rollitos primavera pido?
—Yo quiero uno —declara Prue.
—Y yo otro. Y pan de gambas, por favor —añade Clary.
—Ah, y arroz tres delicias, cerdo agridulce… Bueno, con eso nos llega, ¿no crees? —parlotea Prue.
—Sí.
Apunto sus comandas en el reverso de la nota de Matt, y añado pollo con setas y bambú para mí. Entonces me doy cuenta de que Synnöve no ha dicho qué es lo que quiere ella. Levanto la cabeza para mirarla y pregunto:
—¿Tú qué vas a tomar, Synnöve?
Ella da un respingo y mueve los ojos en todas direcciones antes de contestar entrecortadamente:
—Pues… chop suey está bien…
—¿De qué?
—De pollo…
—Vale —lo apunto sin inmutarme demasiado, pero añado—. Veo que a los dos nos gusta el pollo.
—A todo el mundo le gusta el pollo —interviene Prue.
Creo detectar cierto desdén en su voz. Deben ser imaginaciones mías, no he dicho nada malo, ¿verdad?
Cuando pregunto quién quiere llamar al restaurante, se hace el silencio. Me figuro que eso significa que me toca a mí hacerlo, así que cojo el teléfono fijo y marco, acodándome en la encimera de la cocina, mirando por la ventana, lo que no impide que vea claramente gracias al reflejo del cristal cómo Prue arrastra a Synnöve al baño…

domingo, 30 de octubre de 2011

Evan


Modelo: Barbie Basics #16-002 (Mattel Black Label, 2011)
Molde de cuerpo: Male ModelMuse (original), hibridado con Male Articulated.
Molde de cara: Basics 16

Evan Ross Jameson es el hermano menor del mejor amigo de Matt, Loren, y le pidió que alquilase un cuarto de su flamante ático al veinteañero para que tuviese dónde alojarse mientras estudia tercero de Ingeniería Aeronáutica. Aun hoy son compañeros de piso; más adelante se unió a ellos el viajero en el tiempo Haruto.

Evan ha sido toda su vida "el Niño" en su casa, y despegarse poco a poco de papá y mamá le está costando bastante. Su llegada provocó una buena pelea entre SynnövePrue, pero al final fue la primera quien logró conquistar a Evan.