martes, 27 de noviembre de 2012

La vuelta al mundo en 60 vestidos (II)

Bienvenidos a la segunda edición de esta serie de 60 vestidos con los que recorrer el mundo.

Comenzaremos con Leah, que luce el sexto conjunto de la colección, dedicado al Festival de la Cosecha en Manila.


Como os comenté en su presentación, la fascinación de Leah por la magia le viene de familia, pero no os creáis que la cosa se limita a ella y a su abuela: su madre, sus hermanas y sus tías también la practican, y de ahí el viaje familiar a Filipinas: las mujeres Rogers estaban deseando conocer las tradiciones locales relacionadas con los ritos mágicos, y el Festival de la Cosecha es el momento idóneo para zambullirse en la ancestral magia de Filipinas... o en lo que queda tras la irrupción del cristianismo.


Por supuesto, todas se compraron vestimentas tradicionales para el evento. Fue una de las partes más emocionantes del viaje.

Los zapatos son originales de Leah, una Christie Secret Spells
El séptimo conjunto, pensado para asistir a una representación en la Ópera de Berlín, lo lleva Alyssa. Nuestra reportera de moda favorita fue invitada a un evento en la capital alemana, y tras el desfile, la directora de Vogue Deutschland la invitó a asistir a una representación de Wagner en la mismísima Ópera de Berlín. Alyssa no se lo pensó dos veces antes de aceptar la invitación.


La directora había invitado a varias redactoras de distintas publicaciones internacionales, y tras la representación las agasajó con una espectacular cena en un restaurante de lujo. Alyssa no tardó en percatarse de que trataba de comprobar quiénes, de las reunidas, eran las candidatas más idóneas para cambiarse a su revista.


Tentador, pero... Alyssa declinó la oferta. Londres le gusta demasiado.

Los zapatos proceden de un set de moda posterior a Fashion Fever
Nuestra siguiente viajera es Eden, que luce el octavo modelo de la colección. Resulta que una de sus mejores amigas, Sara, se casó con un chico de ascendencia india, y la boda tuvo lugar en Nueva Delhi, pues además se ofició mediante el rito hindú. Aunque no había dress-code para la ceremonia, a Eden le pareció que sería un bonito detalle por su parte ataviarse a la usanza india.


Su elección del atuendo mereció más de un cumplido, y sólo el majestuoso sari de la novia lograba hacerle sombra. Como tiene que ser en una boda, ¿no os parece?

Los zapatos proceden del Look nº 2 de la Colección 2 de Barbie Basics
Por último, he aquí a Cora con uno de mis modelos preferidos. Aunque en teoría está diseñado para una cena de gala en el Museo Egipcio, nuestra bióloga lo llevó... en una fiesta de disfraces. Una señora fiesta, y temática además, concretamente sobre diferentes períodos históricos. Tras documentarse un poco, Cora se decantó por el antiguo Egipto como fuente de inspiración.


Debe haber como un millón de fotos de aquella noche: todo el mundo quería sacarse una con Cora.


Fue una gran fiesta, de ésas que siempre se dice: "hay que repetirla", pero nunca queda igual...

Los zapatos proceden del Look nº 2 de la Colección 2 de Barbie Basics
(Nota: Estoy editando las fotos de este post y del correspondiente a la primera entrega de La vuelta al mundo en 60 vestidos. Os avisaré cuando las haya renovado)

jueves, 22 de noviembre de 2012

Girl's day out


Debo confesar que encontrar ropa para Barbie me resulta muy complicado. El sitio que más frecuento, la sección de Juguetería de el Corte Inglés, no tiene muchas novedades, y cuando las hay, no siempre me gustan. Por eso, cuando me topo con unos cuantos blisters nuevos, me lanzo a por ellos. Eso me sucedió la semana pasada, y gracias a eso unas cuantas de mis chicas tienen nuevos conjuntos.



Empezaremos con Prue, Clary y Leah, que decidieron salir a dar una vuelta una de esas (raras) tardes en las que no llovía. Ya se sabe que los londinenses aman el sol, por eso las tres chicas optaron por ese look tan veraniego a pesar de encontrarnos en pleno noviembre.



Prue, como siempre la más sport, eligió un conjunto de vaqueros y top con unas botas camperas como calzado y un bolso que podríamos llegar a definir como vintage, pues pertenece a la línea Fashion Fever.

Clary se decantó por ese estilo más femenino que la caracteriza, y escogió un vestido estampado, unas sandalias con tacón y un bolso con adornos.

En cuanto a Leah, escogió tonalidades anaranjadas en su mono, su colgante y sus sandalias con cuña, acompañando el conjunto con un bolso de mimbre.

Synnöve y Quinn decidieron salir  un día distinto al cine... Y les pilló la lluvia. Por suerte, iban preparadas. Sy llevaba chubasquero y botas de agua a juego con su vestido, además de paraguas y un bolso heredado de su madre.

Quinn, por su parte, se abrigó un poco menos, pero compartía con su amiga la gama cromática de rosa, azul y amarillo.


¿Y recordáis las dificultades que atravesaba la nueva línea de maquillaje de Pam? Pues ha remontado el vuelo como el Ave Fénix, y aquí tenemos unas fotos exclusivas de cierta fiesta a la que acudió en calidad de embajadora de la firma. Se rumorea que habrá nuevos productos para Navidad, pero Pam se niega a dar detalles...

Su conjunto procede de Daria Celebutante,
de la línea Model of the Moment.


Perdonad este montaje de fotos tan chapucero. Blogger debería incluir alguna opción para diseñar textos con imágenes decentes...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Bobbi


Modelo: Barbie Basics #11-002 (Mattel Black Label, 2011)
Molde de cuerpo: ModelMuse
Molde de cara: Teresa


Barbara Rosa Allende, Bobbi para los amigos, es hija de un diplomático mexicano y una periodista sueca. Se educó en un exclusivo internado suizo mientras sus padres se trasladaban por el continente africano por cuestiones de trabajo. Cuando obtuvieron al fin un destino en Europa, concretamente en Islandia, Bobbi ya tenía edad de ir a la Universidad, y lo hizo en Dublín para mejorar su inglés. Sus veranos en Monterrey, con sus abuelos, le permitieron adquirir fluidez en su manejo del español. A los dieciocho años, Bobbi ya era trilingüe. Tiene una facilidad natural, y los idiomas son, en general, lo que más le gusta. ¿Su asignatura pendiente? La lengua materna de su madre, el sueco.

Lógicamente, con ese talento, Bobbi no podía estudiar otra cosa que no fuera Traducción e Interpretación. En su búsqueda de empleo se topó con el anuncio de Dee y se lanzó sin dudarlo: tras unos cuantos empleos como traductora freelance, sus padres amenazaban con cortarle el grifo. También es buena amiga de Beth.

Su canción preferida es State of grace, de Taylor Swift.

Su frase insignia es: But I can't choose just one!

Para conocer mejor a Bobbi, lee su Quince minutos con.

Participación de Bobbi en Who wore it better?:
Concursante: Season 1 - Session 4, Season 2 - Session 2, Season 3 - Session 2
Ganadora: Season 1 - Session 4
Presentadora: Season 1 - Session 1

martes, 13 de noviembre de 2012

La chica nueva


         Aunque no ha pasado ni una semana desde que puse mi anuncio, ya he recibido una docena de llamadas, y a pesar de las especificaciones en la página web, la mitad de ellas eran artistas gráficas. Me ha dado mucha pena, porque seguro que son chicas con mucho talento, pero lo que busco es una secretaria. En cuanto a las demás, las entrevisté por teléfono, y sólo dos de ellas me gustaron lo bastante como para hacerles una entrevista más en profundidad cara a cara. Anoche me acosté tardísimo preparando las preguntas, y cada vez que las releo me siento la mala de la peli…
            Afortunadamente, ninguna de las dos ha llegado antes que yo, así que me da tiempo a meterme en el despacho después de hablar un poco con Mila y pedirle algunos consejos. Me he planteado pedirle que sea ella quien haga las entrevistas, pero sé que es tarea mía, ya que voy a ser yo quien más tiempo pase con mi futura secretaria. De eso se trata, al menos.
         Dudo durante un buen rato si debería poner en la mesa un plato con muffins. Me gusta que la gente que visita mi despacho se sienta acogida, pero no estoy segura de si será lo más adecuado en este caso…
         Prácticamente doy un salto cuando Mila anuncia que la primera de las aspirantes ha llegado. Me siento a toda prisa tras mi escritorio, impaciente y nerviosa como si fuera una cita, y le pido que la haga pasar.
         La chica que ha respondido a mi anuncio es alta, esbelta, de tez bronceada y cabello rubio muy claro. Ella es la primera en hablar:
         —¡Hola, encantada de conocerla! Me llamo Barbara Allende.
         —Es un placer —respondo, un poco cortada. Es muy pizpireta.
         Tengo su currículum encima de mi mesa, y me lo he leído tantas veces que me lo sé prácticamente de memoria, pero lógicamente, su carácter no aparece reflejado en esa lista de formaciones y habilidades que tengo delante. Y en mi opinión, su carácter es lo más importante. Trato de adquirir una expresión lo más seria posible antes de decir:
         —Voy a hacerte una pregunta que siempre hago a la gente que empiezo a conocer —ella asiente un poco con la cabeza, un tanto expectante—. ¿Cuál es tu película romántica preferida?
Y Barbara, en vez de sobresaltarse, tal y como había esperado, esboza una amplia sonrisa y responde:
—¡Pues no estoy segura! Hum… estoy entre Orgullo y prejuicio y Notting Hill… Pero Dirty Dancing también me gusta, es un clásico…
¡Es mi alma gemela!
Continúo la conversación evaluando aspectos más técnicos de su formación, y cuando Barbara se marcha y Mila hace pasar a la siguiente aspirante, Maria Salt, ya tengo claro que Barbara Allende va a ser mi próxima secretaria.

Cuando la llamo, dos días más tarde, casi grita por teléfono.
—Ahora sólo me queda encontrar un sitio donde vivir —comenta.
—¿Y dónde vives ahora? —Pregunto.
—Estoy en un piso a las afueras, pero tenía en mente mudarme al centro en cuanto encontrase trabajo.
Apenas me lo pienso:
—¿Por qué no te vienes a vivir conmigo? Yo vivo sola.
No vacila ni un instante:
—¡Genial!
Lo cierto es que me he lanzado a la piscina sin plantearme siquiera las consecuencias… Espero no haber cometido un error.
—Trae tus cosas mañana a la oficina, Barbara —le digo de todas formas—. Iremos al piso desde allí.
—De acuerdo. Ah, y por cierto: llámame Bobbi. Todos me llaman así.
—Bien, Bobbi entonces.